¿Todos Tienen Iguales Posibilidades?
Siempre estuve interesado en definir qué significa ser exitoso -y cómo se consigue serlo- por la curiosidad que tengo respecto de la complejidad de la sociedad. En esta sociedad occidental es bastante fácil definir el éxito y aun más fácil detectar a las personas que lo alcanzan, porque suelen dejar ese factor a la vista de todos (ya sea exhibiéndolo o no ocultándolo)
Esta búsqueda de las causas del éxito me lleva constantemente a encontrarme con personas que afirman que todos podemos llegar a ser exitosos si hacemos las cosas bien; que todos tenemos el gérmen del éxito y que depende de nosotros hacerlo salir, mediante una serie de conductas congruentes con el sistema y el mercado. Sin embargo, no me parece que exista algo ni parecido a una “democratización” del acceso al éxito. Si uno analiza un poco a las personas exitosas que sobresalen en cada industria, para la mayoría de los casos será posible encontrar una o varias características que las personas comunes suelen no tener, como:
1) Familias bien posicionadas económicamente, socialmente, o ambas.
2) Niveles superiores de estudios en colegios y universidades de difícil -o casi imposible- acceso (ya sea por los requisitos o por el costo)
3) Acceso a importantes financiamientos externos con los cuales iniciar emprendimientos.
4) Red de contactos de calidad.
5) Mentores o “padrinos” especiales.
6) Etc.
Sin dudas que hay personas que tienen éxito sin ninguna prerrogativa de estas, pero realmente son pocas. Si tenemos en cuenta algunas de estas cosas, ya no será tan misterioso ni complejo comprender cómo se llega a ser exitoso. Esto no le quita valor a los logros de nadie ni justifica los fracasos de nadie, pero evidencia que el mundo, a la vez que es complejo, tiene ciertas reglas bastante concretas.
¿Cuántas personas conocen que, habiendo estudiado en Harvard, Stanford, Oxford o el MIT, sean fracasados con dificultades económicas?
Uno juega tan bien como pueda con las cartas que le han tocado, pero si algunas de esas cartas son especialmente buenas, las posibilidades son otras…
4 Responses to ¿Todos Tienen Iguales Posibilidades?
Deja un comentario Cancelar respuesta
Twitting
- @Codero What about not spamming my inbox trying to sell me your scam of domain registering at 10x the market price?
- @deapersson @vcanduela @jessy_slayer @mkrym @osciesa -Acepto la mega fiesta!
- @PatyGallardo Gracias Paty!
- @lkr I live in Buenos Aires right now. Anything you may need, just let me know. I also have a SM Agency. :) Cheers!






No sería humanamente posible estar más de acuerdo con vos en este tema. Me tienen podrido los que dicen que todo es posible si hay voluntad, cuando es solo una excepción a la regla. La única regla que hay es que los ricos raramente se empobrecen y los pobres raramente se enriquecen. Si se pudiera trazar un árbol genealógico de las personas ricas, con unas pocas generaciones hacia atrás nos quedaríamos con un par de cientos de familias por país.
Resumiría tu post como lo que dicen: “El hombre y sus circunstancias”; una combinación de posibilidades, capacidades, suerte que alguien te heche unamano, voluntad, determinación, etc.
Volveré por tu blog más seguido.
LUIS
Es razonable, lo que pasa es que tu teoría sólo aplica al triunfo por haber ganado guita. El tema es definir lo que significa triunfar para cada persona.
Conozco (no mucha) pero alguna gente que está llena de dinero y de triunfadora no tiene un pomo, con UCES y todo.
No me refiero solo al dinero, aunque ese es uno de los pilares de la definición de éxito en la sociedad actual. Yo también conozco personas muy adineradas que no necesariamente uno podría decir que triunfaron. A la vez, no recuerdo a nadie que haya logrado un éxito importante y no tenga dinero. Lo que no quiere decir que el dinero y el éxito sean la misma cosa. Sin embargo, -estadísticamente- las personas que más logran lo que querían suelen ser aquellas que tienen no únicamente dinero sino también un poco de los demás puntos que propuse. Quizá otra de las formas de definir el éxito es el obtener lo que se quiere, ¿no?