¿Trabajar es el Único Camino?
Parece haber una fantasÃa colectiva respecto de trabajar y su inevitabilidad. Buena parte de la población del planeta trabaja diariamente durante decenas de años sin demasiada reflexión; es lo que hay que hacer y lo hacen. Por otro lado, aquellos que no quieren trabajar son inmediatamente señalados como holgazanes o con alguno de sus infinitos seudónimos. Sin embargo, el acto de trabajar es totalmente discutible, y su aparente beneficio es de dudosa comprobación. Para un sector enorme de los eufemÃsticamente llamados “trabajadores”, el empleo es una obligación casi sin salida para un problema que se les asignó sin que pudieran elegir; como consecuencia de ello, están forzados a trabajar durante toda su vida “útil”, con el casi único propósito de hacer su contribución obligatoria a una sociedad que consume más de lo que produce.
La clave para meterse dentro del artificialmente complicado mundo del trabajo es separar el acto de trabajar de la generación de recursos, ya que no son la misma cosa. Que hay que generar recursos para sustentarse no ofrece demasiadas dudas, incluso en casos extremos de aislación y austeridad. Pero, trabajar muchas horas al dÃa para pagar un pequeño espacio donde vivir y una cierta cantidad de consumos que son -mayormente- innecesarios es un intercambio ineficiente que no resiste el menor análisis de costo-beneficio. Un empleado promedio debe trabajar unos 220 dÃas para poder tener acceso a 15 dÃas de vaciones para descansar.
Claramente, algo está mal con este escenario…
Hay que resolver nuestras necesidades consiguiendo recursos de formas que no impliquen dejar una gran parte de la vida a cambio. Piénsenlo, analÃcenlo, debátanlo, convérsenlo, pero no acepten el camino prefabricado del vivir para trabajar.
Otro post brillante! No tiene sentido pasarse la vida en un empleo para pagar gastos que son superfluos en su mayorÃa.
Hay que pensar sobre estas cosas.
Coincido 100%, calculo que mucho tiene que ver con la sociedad y lo que nos “imponen” desde que nacemos.
Incluso, como decis vos, si nos deteniéramos a pensar con lógica por 1 segundo el trabajar todo el año por sólo 15 dÃas de vacaciones nos darÃamos cuenta que algo está mal.
Por eso creo que es fundamental la filosofÃa de Kiyosaky (más alla de que te gusten sus liubros o no), porque te abre la cabeza.
Espero que sigas escribiendo Ramiro, me gusta mucho lo que haces.
Saludos!
No lo leÃ, pero ¿no es similar a lo que plantea el libro “Padre Rico, Padre Pobre”?
Según me comentaron, plantea que es mejor que la plata trabaje para uno, que uno deba trabajar por plata.
Aunque por otro lado hay un dicho, “hay dos momentos en que uno puede hacer plata de verdad: al nacer, o al casarse.”
saludos