Archivo

Archivo para la categoría ‘Kaizen’

¿Por qué no escribo?

Martes, 1 de Diciembre de 2009 Ramiro Sin comentarios

Me preguntaron decenas de veces en los últimos meses por qué no escribo más seguido, o mejor aún, por qué no escribo nada. La respuesta es que estoy muy distraído. Tengo demasiadas computadoras y dispositivos conectados a una Internet cada vez más interesante, además de que trabajo mucho. Y cuando no estoy online o trabajando, intento leer algunos de los muchísimos libros que tengo esperándome. A la vez, me doy cuenta que las distracciones conllevan un costo muy alto a mediano plazo. Es fácil mantenerse en un estilo de vida en el que se nos olvida que no somos inmortales, donde lo cotidiano y rutinario se apodera de la totalidad de nuestro tiempo. Aún estando distraído puedo ver que hay días que se me pierden casi sin que recuerde qué pasó, dónde estuve, qué viví…

El Dilema de estar Ocupado

Martes, 7 de Julio de 2009 Ramiro Comments off

En el mundo actual, estar ocupado y tener largas agendas es señal de cierto progreso. Parece que si uno tiene algunas horas libres al día, está perdiendo productividad. Luego, la mayoría de las personas que quieren subirse al tren del éxito, creen que la forma es estar tan ocupados como sea posible; siempre haciendo algo. Como consecuencia lógica de estar tan ocupados, no pueden prestarle suficiente atención y análisis a casi nada, ya que no poseen los bloques mínimos de tiempo que requiere tal tarea. Y el círculo finaliza con la persona muy ocupada en muchas cosas, ninguna de las cuales está suficientemente pensada ni, tampoco, realizada con detenimiento. Una vez más, esto termina con muchos menos casos de éxito de los esperados, ya que no puede esperarse que las cosas salgan siempre bien si se las planifica poco y se las ejecuta aun menos. Y este círculo no hace más que aumentar, porque las personas muy ocupadas guardan esa inercia que los motiva a seguir formando parte de nuevos proyectos, a los que no podrán dedicarles la atención necesaria y terminarán inconclusos o fracasados, haciendo que haya que buscar nuevas ideas a las que darle esos pocos minutos que quedan.

Esperar la Perfección es Dilatar la Acción

Lunes, 18 de Agosto de 2008 Ramiro Comments off

Conozco a mucha gente que, hasta que no tiene todo en la forma, color y orden que quería, no sigue adelante con lo que sea que tenía entre manos. Además de ser una forma muy eficiente de procastinar, es una manera de cancelar el sentimiento de culpa de no estar haciendo eso que deberíamos estar terminando. Después de todo, si no está realmente bien, es mejor esperar a que se den los factores necesarios para que quede perfecto. ¿O no?

Hay algo que cuesta entender, pero que es fundamental lograr hacerlo: el mundo se mueve por los hechos, no por las intenciones. Vale más algo de poca calidad que exista que algo de mucha calidad que sea sólo una idea; al menos en la abrumadora mayoría de los casos.

Yo, siendo el perfeccionista que soy, tuve un mal rato asimilando que el mundo gira sin que sea absolutamente seguro que gira para el lado más óptimo. De hecho, me cuesta tanto crear sin buscar la perfección que, muchas veces, tan solo no creo nada (valga el doble sentido de la frase). Luego, comprendo que pasó el tiempo y sigo con las ideas fermentándose en mi cabeza, en lugar de estar siendo transformadas en algo (que, aunque no esté ni terminado ni óptimo ni perfecto, exista y sea posible usarlo).

Este blog es un ejemplo concreto de este post; de no esperar a tener el tema ideal, escrito como realmente me gustaría, habría el triple de contenido en la mitad del tiempo.

Por lo tanto, el mensaje es claro: hagámoslo y mejorémoslo sobre la marcha; al fin y al cabo, es la manera en la que casi todo se ha hecho en la historia de la humanidad.