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Archivo para la categoría ‘Desarrollo Personal’

El Dilema de estar Ocupado

Martes, 7 de Julio de 2009 Ramiro Comments off

En el mundo actual, estar ocupado y tener largas agendas es señal de cierto progreso. Parece que si uno tiene algunas horas libres al día, está perdiendo productividad. Luego, la mayoría de las personas que quieren subirse al tren del éxito, creen que la forma es estar tan ocupados como sea posible; siempre haciendo algo. Como consecuencia lógica de estar tan ocupados, no pueden prestarle suficiente atención y análisis a casi nada, ya que no poseen los bloques mínimos de tiempo que requiere tal tarea. Y el círculo finaliza con la persona muy ocupada en muchas cosas, ninguna de las cuales está suficientemente pensada ni, tampoco, realizada con detenimiento. Una vez más, esto termina con muchos menos casos de éxito de los esperados, ya que no puede esperarse que las cosas salgan siempre bien si se las planifica poco y se las ejecuta aun menos. Y este círculo no hace más que aumentar, porque las personas muy ocupadas guardan esa inercia que los motiva a seguir formando parte de nuevos proyectos, a los que no podrán dedicarles la atención necesaria y terminarán inconclusos o fracasados, haciendo que haya que buscar nuevas ideas a las que darle esos pocos minutos que quedan.

Las Mentiras del Mundo

Miércoles, 3 de Junio de 2009 Ramiro Sin comentarios

Para aquellos que hayan pasado algunos años analizando racionalmente el orden y movimiento del mundo, se vuelve evidente que mucho de lo que se hace está firmemente basado en una mentira. Es decir, en alguna parte de la cadena de eventos que llevan a la realización de casi cualquier cosa hay una mentira. La mentira puede ser grande, puede ser pequeña, puede ser importante o instrascendente, pero existe.
Los lugares más notables donde ver este fenómeno son la política y el comercio.
En política nada, absolutamente nada, de lo que se hace corresponde 100% a lo que se dice que se está haciendo. En muchos casos, lo que se hace no aplica en absoluto al objetivo argumentado detrás de esos actos; una flagrante mentira, si me permiten la expresión.

Y en la empresa pasa exactamente lo mismo; las virtudes de los productos y servicios están escandalosamente exageradas; los vendedores son sistemáticamente entrenados para mentir o, en el mejor de los casos, exagerar los beneficios y ocultar información negativa; los contadores invierten la mayor parte de su tiempo en variadas e ingeniosas maneras de evasión impositiva; los gerentes demuestran su performance actoral vendiéndole historias de futuros progresos a los empleados para obtener un máximo rendimiento; y el consumidor fomenta y mantiene esa estructura de mentiras tan solo creyéndolas y comprando aquello que se exhibe.

Creo que no tiene mucho sentido intentar cambiar todo esto luchando contra “el sistema”; lo que sí podríamos hacer es cambiar nosotros mismos, entendiendo el panorama y eligiendo nuestras opciones -sabiendo qué significan realmente-.

Es hora de dejar de creer todo lo que se nos dice y emplear los métodos que tengamos para sacar nuestras conclusiones respecto de qué es verdad y qué no lo es.

Crear Riqueza no es Hacerse Rico

Viernes, 1 de Mayo de 2009 Ramiro Sin comentarios

Puede parecer confuso decirlo de esta forma, pero crear riqueza significa mucho más que hacerse rico, e incluso podría implicar no hacerse rico en absoluto. Esa diferencia es clave para comprender lo difícil que es ganar dinero en este mundo, y la completa imposibilidad de que todo el mundo gane mucho.

Si uno no toma el camino de la especulación mórbida, del crimen, o de cualquiera de las formas moralmente reprochables de ganar dinero, nos queda la que, quizá, sea la manera más difícil de obtener riqueza: producir riqueza verdadera. Es decir, agregar a la riqueza acumulada del mundo más de lo que usamos para producir nuestro aporte. Si lo pensamos con detenimiento veremos que es, ciertamente, complejísimo de lograr con la mayoría de los empleos o emprendimientos disponibles, que se basan, mayormente, en consumir y transformar riquezas previamente creadas por terceros. Hasta que no produzcamos algo que vale más que la suma de sus partes, no podremos asumir la posición de creadores de riqueza, con lo que nos será difícil o imposible ganar esa diferencia de valores.

Propongo a todo aquel que sea un eslabón en una máquina que no produce riqueza sino que la consume, que reflexione sobre sus posibilidades actuales y futuras.