La Mentira Laboral

Sábado, 21 de Febrero de 2009 Ramiro Dejar un comentario Ir a comentarios

Qué mejor para definir lo que pienso respecto de la calidad con la que mucha gente trabaja en este mundo que parafraseando una típica expresión militar: “¡estamos rodeados!”. No hay sociólogo ni psicólogo social que me convenza de lo contrario; la calidad de lo que se hace baja diariamente sin ninguna señal de mejora. Miro a mi izquierda y veo gente exagerando, mintiendo, disimulando, engañando, distorsionando, y muchos verbos por estilo. Miro a mi derecha y veo exactamente lo mismo. Un amigo me lo resumió muy bien: “puro bla bla bla”. Sanata; camelo; verso; cuento; chamuyo; etc. Por donde mires hay alguien vendiéndote un buzón, o alquilándote un asiento de la plaza. No puedo dejar de imaginar una escena surreal donde miles de personas intercambian sus buzones recién comprados. Algo así está pasando todos los días en cualquier lado donde prestemos suficiente atención.

Pienso que va a ser muy difícil que salgamos de esta encrucijada autoreforzante mientras que tantos millones de personas sigan vendiendo humo. Los efectos de la universalización del blablá son mucho más importantes de lo que pueda parecer. Mucho de nuestro tiempo y dinero se pierde entre las rendijas de la mentira laboral; del engaño oficializado; de la sanata corporativa. Cada cosa que compro incluye un poco más de esto en mi vida, y lo mismo le pasa a todos ustedes. E incluso terminamos tentados o cediendo a la cultura del blablá, porque la gente va acostumbrándose a comprar buzones y, una vez bien pavlovizados, exigen nuevos buzones, de diferentes colores y características.

Yo elegí no blablablear. Ustedes, ¿blablablean?

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